En Santander… Ginés Marín, se entrega y corta tres orejas

Coso de Cuatro Caminos de Santander. Lunes 25 de julio 2016. Segundo Festejo del Abono de la Feria de Santiago. Primera corrida de toros. Casi lleno. Toros de Núñez del Cuvillo, terciados, con las fuerzas justas. Tarde agradable de temperatura, con alguna racha de aire.

Morante de la Puebla: División de opiniones y silencio.

Alejandro Talavante: Ovación y oreja.

Ginés Marín: Oreja y dos orejas.

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La reina del mar, que luce espléndida, en esta Feria de Santiago, hoy festivo en la ciudad un cartel interesante con tres toreros, que acentúan distintos conceptos de su personal tauromaquia. Con un encierro de la ganadería de Núñez del Cuvillo, corrida terciada con caras agradables con un promedio de peso de 507 kilos. La verdad, es que el encierro de Núñez del Cubillo que llevaron a Santander no fue el más propicio para el lucimiento, por su escaso fondo de casta, corrida muy terciada que no tendría movilidad.

Morante de la Puebla, que goza de gran cartel en esta Feria, no tendría lote, su primero lo pudo saludar a la verónica con cadencia y trazo abrochado el toreo fundamental con una media. El toro muy pegado al piso, perdiendo las manos , pudo ser devuelto y no lo fue, Morante ante la debilidad del burel, no se dio coba y lo pasaportó con brevedad. División de opiniones. La segunda parte, tampoco fue buena, aunque  la voluntad del torero de la puebla, siempre se dejó ver, otro infumable de Núñez del Cuvillo, con el que, no se pudo lucir a la verónica, algún trazo sobre el pitón  derecho, pero no tardó el toro en venirse abajo,  lo que no puede ser no puede ser y además  es imposible. Silencio.

Talavante, dejó su aroma de torero y torería, se ajustó con unas Gaoneras, recogió al de Núñez del Cubillo con unos estatuarios para buscar los remates por abajo, muletazos sobre el pitón izquierdo queriendo buscar siempre el final del muletazo por abajo, aunque a veces el toro se quedaba corto, enganchando los engaños, trasera y tendida viajó la tizona pero de efecto fulminante. Ovación.

Su segundo, algo más movido que el resto de la corrida, le permitió componer una faena en la que no faltó la variedad brindó al público, comenzó con una espaldina, cambiando el viaje del toro, este se movió y permitió a Talavante, desarrollar su particular concepto, de romper la base del toreo en redondo y al natural, improvisando el Mexicanismo de Arruza y la técnica de manejar la muleta sin la ayuda con unas Luquesinas, que llegaron a todo el público, terminó con un arrimón dejando llegar los pitones a la taleguilla, un pinchazo emborrono una faena de dos orejas. Entera desprendida petición y oreja.

Ginés Marín, llegó al paseíllo, queriendo borrar a sus compañeros de terna. Su primero, lo recibió de hinojos con el capote, en el toreo a la verónica, una tijera, una chicuelina y una larga, abrocharon este variado y pinturero recibo de capa.  Su tarjeta de presentación en cuatro caminos no pudo ser más clara, a por todas. Con el capote a la espalda, volvería a gustarse con un quite por saltilleras. El jabonero de Núñez del Cubillo, no andaba sobrado de fuerzas por lo que hubo que dosificarlo, volvería a tirarse de rodillas para recibirlo sobre el pitón derecho, una arrucina y un pase de pecho, Gines había entrado en la afición Cántabra, lo toreó por ambos pitones, aunque con un toro ya descastado, finalizó con unas manoletinas . Pinchazo y entera de efecto fulminante, petición y oreja. Su segundo el sexto de la tarde, lo toreo con cadencia a la verónica, el toro, tendría movilidad, aunque, salió suelto, a su aire, terminó rajado, Gines, siempre a favor del toro, sin obligarlo, le sacó lo que este tenía,  con muletazos por ambos lados, buscando los remates de un toro suelto. Una estocada desprendida pero de efecto fulminante provocó la agitación en los tendidos que solicitaron el corte de dos trofeos, se marchó por la puerta grande del coso de cuatro caminos en esta segunda del abono.

Tras la devolución del segundo toro de la tarde, el corralero MiguelÁngel Pérez Robeta, conocido por los aficionados de Santander como Kankel,  protagonizó, un momento de angustia y apuros, al intentar y conseguir, llevarse al toro a cuerpo limpio hasta la puerta de toriles, el toro provocó una arrancada y Kankel tomó el olivo, derrotando el toro a escasos milímetros del corralero, jugándose la vida, consiguiendo meter al toro, provocando una tremenda ovación del público de Santander, posteriormente se dirigió con un gesto brindando su faena al cielo, suponemos que a Víctor Barrio, mañana a las 11 de la mañana se oficiará una misa en honor al diestro fallecido en la plaza de Teruel Víctor Barrio.

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@TorosenelMundo_ 

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