En Linares… Brilló Manzanares salió por la puerta grande, le acompañó Aguado

Linares. Jueves 29 de agosto. Feria de San Agustín. Cerca tres cuartos de entrada. Toros de Núñez del Cuvillo, mansos, dóciles unos otros complicados, de agrada bel presencia.

Morante de la Puebla: Gran bronca tras tres avisos y oreja.

José María Manzanares: Dos orejas tras aviso y oreja.

Pablo Aguado: Dos orejas y ovación con saludos.

______________________________

Manzanares se estiró con mucho gusto por verónicas para recibir a su primer toro. Pegado a tablas, inició por alto la faena para, poco a poco, ir sacándolo a los medios con un temple sin igual.

Se vio pronto que la faena iba a ser de cante hondo. Toreó despacio, con gusto y clasicismo en redondo en una primera tanda en la que puso la plaza boca abajo al finalizarla con un cambio de mano marca de la casa.

Cambió de mano para deleite de la afición, pues con las muñecas fue trazando una serie de naturales con absoluta cadencia. Derrochando torería anduvo por la plaza para dar oxígeno al animal y siguió con un templado pase de las flores que desencadenó una serie en redondo con la derecha en la que la pureza hizo que el público volviera a ponerse en pie.

Quedaba un final de faena plagado de inspiración y preciosos cambios de mano, así como un estoconazo en la suerte de recibir. Así fue como Manzanares desorejó a su primer toro.

Salió con genio el quinto de la tarde, un toro que no atendía a capotes y que creó varias ocasiones de peligro. Parecía indomable hasta que Manzanares, con la muleta en la mano, lo sometió por abajo para iniciar la faena.

Siguió ejerciendo autoridad sobre el cuvillo, que descomponía de manera constante su embestida. Frenándose siempre a mitad de muletazos, se fue poniendo cada vez más violento.

Manzanares siguió sometiendo al animal y cuando este se vio podido, se rajó sin permitir una tanda más. Tras la estocada, José Mari Manzanares cortó una meritoria oreja.

Pablo Aguado, saludó con cadenciosas verónicas al tercero al manso, obediente y dócil ejemplar. Con la muleta la obediencia pasmosa del bovino le permitió estar a gusto y dejar series de bonita factura. Dejó una entera y el público decidió mostrar su apoyo solicitando las dos orejas.

El segundo de Aguado, fue otro tipo de mansedumbre que le complicó la estructura de la faena, dejó esfuerzo con algunos detalles que aparecieron. Tras dejar una entera, fue ovacionado.

Morante de la Puebla volvió a mostrar su cinismo y carencia de seriedad, fundamentalmente con el primero, al que en definitiva no quiso ver. La gente le increpó la falta de respeto, la carencia de ética, y peor se pusieron las cosas tras escucharse los tres avisos. Bronca estruendosa.

Le han donado a sus estadísticas una oreja muy cuestionable, por una faena sin grandes alcances, sólo por haber mostrado un esfuerzo que debe ser inherente en todas sus presentaciones.

____________________________________

@TorosenelMundo_ 

____________________________________________________________________________

Entrar a ver el programa de televisión TOROS EN EL MUNDO TV 

____________________________________________________________________________