En Puebla… Jerónimo y Joselito arrancan -cada uno- oreja a la mansedumbre

Con una entrada que casi logra el medio aforo en la Plaza El Relicario de la imperial Puebla de los Ángeles, se han lidiado astados de La Venta del Refugio, que fueron el colmo de la mansedumbre galopante, algo debe hacer el ganadero para corregir este serio defecto en su ganado que imposibilitó el lucimiento de la terna, y de la reapertura del Relicario de Puebla.

Jerónimo: Silencio y oreja.

Sebastián Castella: Silencio y silencio.

Joselito Adame: Oreja y silencio.

Detalles:

El aspirante a banderillero, Carlos Martell, destacó sobremanera esta corrida, obligándole a saludar en el tercio tras parear al cuarto.

________________________________

Antonio Moreno Durán, es un poblano-tlaxcalteca, muy arraigado a la paella, al flamenco y a los toros mansos; sí leyó bien, a los toros mansos.

Si usted gusta comer una extraordinaria paella, sólo basta acudir con el gran Toño Moreno y degustará la mejor. Si usted gusta hallar un conocedor de flamenco, con Toño Moreno, tendrá pláticas aleccionadoras e interminables.

¡Ah!

Y si usted gusta de conocer más sobre la admiración que se le puede tener a los toros mansos, sobre todo, a los ‘bobitoros’, ahí está el gran Toño, quien hasta un tratado tiene en borrador: La grandeza de la mágica mansedumbre.

El reciente 16 de abril, cuando aquí nuestro dilecto compañero, Antonio Lorca, hizo notar que Orgullito, de Garcigrande fue indebidamente indultado, ya que es el «toro moderno», no pelea en varas y eso sí tiene mucha movilidad, nuestro Toño del alma…

… Toño Moreno, por supuesto, reclamó de inmediato: “¡Pero qué quieren estos!”.

Reclamo que resultó más airado cuando afirmé que: Después de lo escenificado por El Juli en Sevilla queda la siguiente reflexión: Si se siguen fomentando este tipo de “indultos” a “bobitoros” la suerte de varas se extinguirá junto con el toro bravo. Así de simple, y con esto la Fiesta brava será un simple recuerdo.

Su ira inaudita se escuchó desde Tlaxcala hasta la sevillana Giralda haciendo notar:

¡A ti no te satisface nada!

Efectivamente, no me satisface nada que no esté dentro de una verdad, de la ética, de la honestidad, con las que se defienda la grandeza del toro bravo.

Hoy nuestro gran Toño, estaba medio feliz, se le veía en el semblante desde su barrera. Los toros fueron mansos de solemnidad, y por ende no tuvieron movilidad; de inmediato iracundo me envió un whatsApp:

¿Este es el encaste llanguno-teolfilitos que te gusta?”.

Es obvio que si defiendo al toro bravo y encastado, pues no me gustó el encierro de La Venta del Refugio, y reitero hay que defender la casta y la bravura…

… no como algún despistado por ahí propuso, que así son las cosas en la actualidad y hay que sentarnos a disfrutar con lo que tenemos hasta que se acabe.

Ese comentario es tanto como claudicar y esperar la desaparición de la estirpe brava, en lugar de defenderla para su gloriosa continuación.

Ahora, eso del encaste llaguno-teofilitos seguramente debe estar en el tratado del gran Toño, La grandeza de la mágica mansedumbre, ya lo miraremos.

Porque una cosa queda clara… el toro bravo sale a pelear; el «bobitoro» sale a obedecer sumisamente.

Mientras al toro bravo se le conserva la grandeza que le otorgó la naturaleza; al «bobitoro» se le manipuló la genética por ganaderos sin ética, para beneficio de los figurines, pisoteando la verdad del arte del toreo.

Por lo pronto, en esta noche en la Imperial Puebla de los Ángeles, resultó loable el esfuerzo de, Jerónimo, tuvo un primero que desde salida intentó saltar al callejón; en varas se estrelló con el caballo provocando el derribo natural, pero eso no significa que sea bravo, fue manso como lo acabó demostrando durante toda su estancia en el redondel, en donde no dejó de huir; ya con su segundo, Jerónimo, un astado con más movilidad, sacó pases si no bonitos, como se deseara, dado que este torero es un artista lleno de mágicos misterios, si resultaron episodios de voluntad y entrega, por ello tras pinchazo y entera se le concedió una oreja.

Como oreja se le concedió a, Joselito Adame, por extraer una faena impensable a un complicado ejemplar, lo hace tan fácil, pero no lo es. Ponerse frente al toro impredecible, con cierto grado de violencia y atemperarla, se requiere de la serena inteligencia. Para con el esfuerzo y aguante hacer aparecer plausibles series dignas de elogio y reconocimiento. Había un par de reventadores que en cierto momento fastidiaron, ya que sus comentarios resultaron ofensivos ante la entrega del torero de Aguascalientes. Su segundo fue otro manso casi ilidiable, pero en manos de José, siempre habrá pases que concretar.

Quien no pudo hacer mucho fue, Sebastián Castella, algún pase por aquí otro por allá, con ambos mansérrimos ejemplares, y todo acabó en las buenas intenciones.

________________________________

@PERIODISTAURINO 

_____________________________________________________________________________

Entrar a ver el programa de televisión TOROS EN EL MUNDO TV

_____________________________________________________________________________