En Sevilla… Santiago Domecq y el muro infranqueable de la mansedumbre

Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Miércoles 22 de Septiembre, 2021. Poco más de un tercio de entrada. Se lidiaron toros de Santiago Domecq, bien presentados, mansos, descastados, sosos, deslucidos. No pelearon en caballos. La absoluta debacle.

Diego Urdiales: Ovación y silencio.

Daniel Luque: Ovación y vuelta al ruedo tras petición.

Rafael Serna: Ovación y silencio.

Detalles:

Saludaron en banderillas Juan Contreras, José Chacón y Alberto Zayas.

_________________________________

Una necedad, aunque la repitan millones de bocas, no dejan de ser una necedad”: Anatole France

Uno de los defectos que han inundado a la Fiesta de miserias es la necedad. Los necios suponen que si los toreros, sobretodo, los figurines están cómodos en el ruedo con animalitos, pequeñajos, bobitoros disminuidos y con cornicure es lo óptimos para la Fiesta.

Por ejemplo, muchos cayeron en el engaño del “toro artista”, por lógica un animal irracional no puede ser artista porque carece de la capacidad de discernimiento, no posee la cualidad ni de pensar y por lo tanto ni de crear…

… ¿cómo puede en estas condiciones existir un supuesto «toro artista«?

Bueno, Juan Pedro Domecq, convirtió su ganadería en una mar de mansedumbre quitándole la agresividad y el poder de pelear que le da la bravura al toro, para que fuera una especie de ovejita obediente, con embestidas borregunas y pasara muchas veces alrededor de la geografía corpórea del torero sin chistar.

¡Vaya con “el toro artista”!

Lo que en la realidad hizo, fue alterar la genética del toro bravo, así la mansedumbre sustituyó a la bravura y la casta la disminuyó para que tuviera sólo capacidad de recorrido.

Así, las ganaderías al servicio de los figurines se convirtieron en verdaderos laboratorios genéticos, con el fin de proporcionar comodidad al figurín en turno y no se agobiara en el redondel.

Recuerdo que el inolvidable Pepe Chafik le dijo un día a un compadre suyo -ganadero también- “Compadre si le sigues echando ‘agua’ a la sangre la vas a diluir a niveles que al final te darán sólo genio; se irá la obediencia y tornarán en violentos tus toros o no querrán embestir”.

Y así fue los figurines dejaron de torear sus toros.

Si analizamos a las ganaderías comerciales sus toros se están convirtiendo en violentos o no quieren embestir y justo ahí está la imagen del festejo de esta tarde, seis océanos interminables de mansedumbre que ha criado y enviado, Santiago Domecq.

¿Puede remediar esto Santiago?

Por supuesto que sí.

Sólo que tendría que salir de la línea Domecq y buscar su sello devolviendo casta y bravura a sus toros.

Una pena que una terna compuesta por Diego Urdiales, Daniel Luque y el bisoño sevillano Rafael Serna, que pudo haber hecho mucho se haya estrellado con el muro infranqueable de la mansedumbre domecquiana.

Así vimos como, Diego Urdiales, un gran torero que regala momentos de excelsitud, este miércoles en cuestión su insistencia no haya tenido resultados.

Por ejemplo, con su primero -que por cierto se partió inexplicablemente la punta del pitón izquierdo… ¿fragilidad artificial?- desde que salió de toriles mostró la tendencia a llevar la cara alta, deslucido, en un caminar desacompasado. Intentó con lances pero no respondió el bovino. Tras no pelear en varas, aparecieron rapidísimas chicuelinas y una media que no dijo nada.

_____________________________

_____________________________

La desesperación se incrementó con la tela roja, tras dos pases con la derecha, el astado visitó la arena y comenzó a defenderse. Una faena que en suma no dijo nada porque eso impuso la asfixiante mansedumbre ante el loable esfuerzo del artista.

Con su segundo -cuarto del festejo- de pronto aparecieron en escena unas verónicas que sin ser lo luminoso que acostumbre Diego, fueron correctas, pero los buenos augurios ahí… justamente ahí, concluyeron, porque la mansedumbre se volvió a imponer.

_____________________________

_____________________________

Se notó más cuando en caballos se estrelló en el peto y al taparle la salida y el toro buscar la huida empujó un poco para de inmediato desistir y entonces durmió en el peto.

No pudo haber faena porque el toro y su mansedumbre fueron reticentes ante en notable esfuerzo del torero que terminó porque resultaba infructuoso insistir en donde no hay nada.

Daniel Luque que transita en su vida torera por envidiable camino merced a la solidez de su tauromaquia, también se vio impedido de iluminar el redondel con su expresión. Su primero intentó puntear el capote con las verónicas, no obstante, Daniel, se adelantó a las mansescas intenciones.

Tras defenderse en caballos y dormir el sueño de la mansedumbre, con la tela roja aparecieron pases de tanteo para ir guiando la embestida, pero al manso le costaba mucho acudir.

Hubo una primera serie con la derecha y vaya que su caminar era desesperantemente lento por su reticencia. Ante esto Daniel y su buena voluntad invadieron aún más los terrenos del toro y sacó otra serie pero eso fue un suplicio ya que por el natural una odisea que diera algún paso.

_____________________________

_____________________________

Su segundo -quinto del festejo- fue un manso que tuvo cierta movilidad, y por ello, con serena inteligencia el señor Luque dibujó meritorias verónicas.

El toro se estrelló en el caballo y durmió el sueño de la asfixiante mansedumbre.

Daniel comenzó con inteligentes pases de tanteo con los que mostró el toro de inmediato su deslucimiento. Porfió el torero con la derecha y después de una primera serie esperanzadora vino otra todavía mejor, pero el toro mostró más deslucimiento en una dosantina; y en los naturales salía con la cara alta.

Con las luquesinas no quería ya pasar pero hubo aguante para obligarlo a concretar.

_____________________________

_____________________________

Al final, Daniel Luque, dejó media trasera y como tardó en claudicar el toro, se escuchó un aviso. Al final hubo petición de una oreja, al no concederla el presidente, dio una vuelta triunfal.

Rafael Serna, inició con unas verónicas rapidillas, tras esto su toro se estrelló en el peto y se quedó dormido. Hubo quite por chicuelinas con tafalleras violentas, y ahí se acabó el poco fuelle que tenía el astado. Faena por ambas manos cumplidora ante un bovino manso, soso y deslucido. Pinchazo hondo y hasta ahí.

El que cerró plaza, tras un lance de, Rafael, cayó en la arena y con otro dio vuelta de campana, entre la asfixiante mansedumbre y dándose estos guantazos acabó con lo poco que tenía…

… si es que tenía algo, porque tampoco peleó en varas.

_____________________________

_____________________________

Rafael, como inicio dio pases por abajo a un toro debilucho y por lógica era obligarlo a todo en medio de su océano de interminables defectos. Intentó torearle cosa más que una aspiración, porque el toro acabó echándose en la arena y ya no había qué hacer.

Así acabó una tarde de la que se esperaba mucho y por el muro infranqueable de la mansedumbre de los toros de Santiago Domecq todo quedó en las buenas intenciones, pero…

… de buenas intenciones están llenos los caminos al infierno.

¡Dígase la verdad… aunque sea motivo de escándalo!

___________________________________________

________________________________

@PERIODISTAURINO 

___________________________________________________________________________

Entrar a ver el programa de televisión TOROS EN EL MUNDO TV

___________________________________________________________________________