En la Monumental México… Cornadón a Gerardo Cruz

Monumental Plaza de Toros México. Domingo 6 de Octubre. Séptima novillada de la Temporada Soñadores de Gloria. Unas cuatro mil personas. Se han lidiado cinco novillos de Santo Toribio, que han resultado mansos, descastados, con genio, en medio de una indefinición ganadera. No pelearon en las cabalgaduras y barbearon las tablas de salida. Cerró plaza un novillo de Las Huertas, manso con genio, que resultó muy peligroso, igualmente barbeó las tablas y no peleó con la cabalgadura. El tercio de varas fue una aspiración.

Rodrigo Ochoa: Saludó en el tercio y silencio en el que finiquitó por Gerardo Cruz.

Joel Delgado El Panita: Saludó en el tercio tras aviso.

Javier Segovia: Fuerte rechifla tras dos avisos.

Cayetano Delgado: Inesperadamente decidió saludar en el tercio tras aviso.

Ulises Sánchez: Pitos.

Gerardo Cruz: Corneado.

 Detalles:

Entrar aquí para leer el parte médico de Gerardo Cruz

___________________________________

Hay una gran diferencia entre rendirse y saber que ya fue suficiente”.

Justo en esa frase contundente, incluso, hasta lapidaria, pensaba cuando vi a cada uno de los seis, ya no tan jóvenes novilleros, aparecer en el redondel de mayor coso del mundo.

Igualmente, concluí que alguien les tendrá que decir la verdad, no pueden estarse engañando y suponiendo que tienen un porvenir en esta tan difícil profesión, porque a excepción de Joel Delgado El Panita, quien hizo lo más serio, quien mostró sentido del toreo en los tres tercios.

Sí, extrajo series plausibles, incluso hasta meritorias con su muleta a un manso, pero también se excedió en tiempo, en mucho tiempo sin que viniera al caso, rompiendo la justa medida que se debe guardar con el equilibrio.

Los demás…

… los demás han estado francamente fatales.

Sobrevino la cornada a, Gerardo Cruz, un joven inexperto que no supo qué hacer con su novillo desde que salió por la puerta de toriles. El subalterno Cristhian Sánchez, anduvo mostrándole el camino para que se hiciera de su utrero, pero la voz de Cristhian clamó en el desierto.

Gerardo Cruz, tomó la muleta, y el novillo se adueño del escenario, lo trajo por todo el redondel sin poderse imponer, porque careció el joven de mando, de aguante, de serena inteligencia; y no pudo sumar series, ¡vamos!, pases -aunque hubiera sido uno solo- que mostrara alguna cualidad perdida.

¡Nada de nada!

De pronto después de un océano casi interminable de dudas, de esos pases sin ton ni son, carentes de mando y de todo, surgieron al hilo de las tablas tres correctos naturales y el de pecho.

Y, entonces…

…. entonces como le fueron coreados por un público que despertó de la aburrición, supuso que ahí estaba la solución.

Sólo que en un par de segundos no se puede aprender el abc del toreo, y lastimosamente, cuando volvió a citar a su novillo, se llevó la cornada, la gran cornada que lamentablemente le condujo a la enfermería y después al hospital de los toreros.

Sí, hubo momentos en los que pretendió quedarse tras haber sido herido, Gerardo Cruz, pero su geografía corpórea claudicó ante la profusa sangre que se le escapaba.

¿Entenderá que fue suficiente esta experiencia el joven Cruz?

No lo sé, lo conducente sería que así fuera.

No se trata de no rendirse ante la adversidad, esto ocurre cuando se tienen sólidos argumentos; cuando no se poseen, resulta una absurda y terca necedad, y entonces…

… entonces llega lo inesperado.

Pero…

… no sólo Gerardo ha estado fatal.

Por ejemplo, el primer espada que ya tiene un océano de tiempo en estos intentos, Rodrigo Ochoa, y si cuando iniciaba el camino no mostró algo contundente, a tantos años luz de distancia, no le aparecerá el Espíritu Santo y le iluminará el camino.

Ha estado no sólo mal, pésimo y si no lo quiere entender, si no quiere comprender que ya ha sido suficiente, continuará perdiendo un tiempo valioso que nunca recuperará.

Javier Segovia resultó la auténtica pena el verle sin un planteamiento, sin ninguna directriz, como a su compañero Cayetano Delgado, quien después que se desplomó en la arena su descastadísimo novillo, decidió que salir al tercio, por no haber hecho nada, era lo que el público quería, por lo que se llevó la rechifla correspondiente.

También apareció un señor de nombre, Ulises Sánchez, con amplia geografía corpórea, muy entrado en carnes. Muy torpón anduvo por todo el ruedo sin poder mostrar nada, y más que a un novillero con deseos de conquistar el éxito, nos recordó aquellos toreros choneros de la Península de Yucatán quienes deambulan solitarios en busca de alguna reivindicación.

En fin, que este festejo deja la lección a los que participaron, que….

hay una gran diferencia entre rendirse y saber que ya fue suficiente.

¿Tendrán la capacidad, la sensibilidad, la serena inteligencia para comprender esto?

¡Dígase la verdad… aunque sea motivo de escándalo!

________________________________

– En breve la galería del Maestro Sainos

________________________________

@PERIODISTAURINO 

_____________________________________________________________________________

Entrar a ver el programa de televisión TOROS EN EL MUNDO TV

_____________________________________________________________________________