Falleció el legendario ganadero de toros bravos, Don Victorino Martín Andrés

Ha fallecido el legendario criador de toros bravos, Don Victorino Martín Andrés, hoy martes 3 de octubre, a las 15:00 horas, en su finca Monteviejo rodeado de sus seres queridos, después de llevar varios días luchando por su vida tras sufrir un accidente cerebrovascular.

La misa funeral tendrá lugar mañana 4 de octubre, a las 17:00 horas en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Galapagar y posteriormente su entierro en el cementerio viejo de la misma localidad.

Algo sobre el inmenso D. Victorino Martín Andrés

Don Victorino Martín Andrés, nació el 6 de Marzo de 1929, en Galapagar, Madrid, conquistó con lustre el título que sobre todo el gran público taurino le concedió: el mejor ganadero de toros bravos.

Propietario del hierro que lleva su nombre y que tiene un origen zootécnico en las reses procedentes de los hierros Excmo. Sr. Marqués de Albaserrada y Don Antonio Escudero Calvo.

En 1953 consiguen inscribir en la Asociación de Ganaderos de Reses de Lidia el hierro de la V con el que la familia había herrado todas las reses moruchas desde tiempos del abuelo Venancio. La ganadería se inscribe a nombre de Adolfo Martín Andrés. Prosiguieron las compras y ventas de reses y ganaderías, entre ellas las de Higuero, Amelia y Alberto Higuero o Gandarias. Esta última fue adquirida en asociación con Manuel García Aleas, nombre ilustre de la ganadería brava, que a la postre sería un entrañable amigo de Victorino y que durante muchos años fue el secretario de la Unión de Criadores de Toros de Lidia.

El 18 de agosto de 1960, en compañía de sus hermanos, Victorino Martín adquiere el primer lote de la ganadería de los hermanos Escudero Calvo, que perteneciera a José Bueno y, antes, al Marqués de Albaserrada. Compraron por 1.060.000 pesetas más de 150 cabezas y el derecho a usar en los carteles el nombre de Escudero Calvo, con el que lidian su primer festejo, en Zaragoza. Fue una novillada, el domingo 30 de abril de 1.961, con Palmeño, Manolín Herrero y Emilio Oliva en el cartel.

Recibieron por las seis reses 115.000 pesetas. En abril de 1.962 los hermanos Martín Andrés adquieren el segundo lote de la ganadería de Escudero Calvo, el correspondiente a Josefa Escudero. Se componía de 150 hembras y un semental de nombre Barquillero. Pagaron por las reses 2.500.000 pesetas.

El 29 de junio de 1964 Victorino salió por primera vez a hombros de una plaza de toros. Fue tras una novillada en Aranjuez y el cartel, que inicialmente lo componían, mano a mano, José Fuentes y Vicente Punzón, quedó por baja de Punzón en seis novillos para José Fuentes.

El 19 de junio de 1965 los cárdenos de Victorino pisan por primera vez el albero de Las Ventas, en Madrid. Fue una novillada en la que El Inclusero cortó las dos orejas de uno de sus novillos, Torearon también ese día José María Sussoni y El Pepe. El 23 de diciembre de 1965 adquieren la tercera y última parte de la ganadería de Escudero Calvo a Antonio Escudero. Junto a las reses, la finca Monteviejo en Cáceres. El 29 de junio de 1967 lidia la primera corrida a nombre de Victorino Martín en la plaza cántabra de Castro Urdiales.

El 2 de junio de 1968 Victorino Martín volvió a nacer. El semental Hospiciano (a la derecha en la foto), de nueve años, corneó salvajemente al ganadero, que se zafó finalmente metiéndose en el río Árrago. Victorino tardó varios meses en recuperarse y el semental murió tres días después del percance.

El 18 de agosto de 1969 lidia la primera corrida a su nombre en la Plaza de las Ventas. Torearon esa tarde Pepe Osuna, Adolfo Rojas y El Paquiro, que resultó cogido por su primero. La corrida, en conjunto, tomó 23 puyazos.

El 19 de julio de 1982, Belador (así se registró en su acta de nacimiento), cárdeno con el número 121, fue indultado en la corrida concurso de ganaderías celebrada en la corrida de la Prensa. Fue lidiado en la faena que participó, José Ortega Cano, y es el único toro indultado en la Monumental Plaza de Las Ventas de Madrid.

Para entonces, Don Victorino, era ya el ganadero más famoso, popular y polémico de la Fiesta. También, el que más dinero comenzó a pedir por sus productos.

A finales de 1992, Don Victorino, regala veinte pajuelas de dos sementales importantes, a quien fuera un gran amigo de él,  Don José Chafik Hamdan Amad, ganadero mexicano y propietario de la ganadería San Martín, procedencia del encaste Saltillo. La sangre de Victorino llega a América de esta forma.

Desde 1993 y hasta finales de 1995, Victorino Martín hijo emprende una nueva experiencia, el apoderamiento taurino, al hacerse cargo, junto con Antonio Corbacho, de la incipiente carrera del que hoy es una de las máximas figuras, José Tomás.

En 1996, el propio Victorino Martín y su hijo apoderaron a un nuevo valor. Miguel Abellán, que culminó la siguiente temporada de 1997 como triunfador absoluto entre los novilleros. A finales de este año se rompió la relación con el torero.

En junio de 1995 Victorino Martín compra a Arturo Cobaleda 83 vacas y un semental de su ganadería, puro encaste Vega-Villar, y marcados con el hierro de Barcial. La intención era y es devolver a esta sangre, una de las más acrisoladas de la cabaña brava, su antiguo esplendor. Victorino, con el nuevo hierro, lidió su primera corrida de monteviejos en Madrid el 29 de junio de 1.999, adquiriendo antigüedad.

Desde 1997 a 2000 la regularidad y la espectacularidad han sido los signos característicos del comportamiento de los victorinos. En 1999 se alcanzó el récord de la ganadería al lidiar 100 toros en 19 festejos.

Muchos grandes triunfos han seguido acompañando a Don Victorino, por su perseverancia y amor al arte del toreo, criando la verdad en la Fiesta:

Al toro bravo y encastado.

Una frase de, Don Victorino, define todo en el arte de la tauromaquia:

Si se cae el Toro se cae la Fiesta”.

En el año 2016, durante la Feria de Abril, justo el día 13, fue indultado en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, Cobradiezmos, toro excepcional por su encastada bravura de noble embestir, con clase calidad, recorrido y emotividad, digno ejemplo de lo que debe ser el toro auténtico.

Su hijo, Victorino Martín García, veterinario de profesión, es el encargado actualmente de dirigir la ganadería, controlando además sus otros dos hierros: Monteviejo (llamado igual que una de sus fincas) cuyo encaste es de procedendia Vega-Villar y Ganadería de Urcola (de procedencia Urcola, tras la compra de una cuarta parte de la ganadería de Francisco Galache Cobaleda, ganadería de Villavieja de yeltes en Salamanca.

Entre muchas distinciones y premios, Don Victorino Martín, ha recibido de manos de S. M. Felipe VI, Rey de España, la Medalla de Bellas Artes, así como el premio nacional de Tauromaquia.

Todos los que conformamos la familia de Toros en el Mundo, enviamos nuestras más sentidas condolencias a su familia, rogando a Dios les conceda pronta resignación ante tan irreparable pérdida.

Descanse en paz tan emblemático criados de toros bravos, Don Victorino Martín Andrés.

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@PERIODISTAURINO 

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