En Aguascalientes… Oreja para Diego Sánchez y Joaquín Galdós

Último festejo de la Feria Nacional de San Marcos 2017, más de un cuarto de aforo. Se lidiaron cuatro astados de Manuel Espinosa desiguales de presencia y de mal juego. Cuatro de Boquilla del Carmen bien presentados de juego variado. Uno de regalo de Santa Bárbara que no tuvo opciones para manejable.

Gerardo Adame: Silencio, leves palmas y división de opiniones en el de regalo

Ricardo Frausto: Palmas en ambos

Diego Sánchez: Palmas y oreja

Joaquín Galdós: Silencio y oreja

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Maratónico fue el último festejo de la Feria de San Marcos en su edición 2017,  por momentos soporífero y otros con algunos destellos de luz y esperanza. La Feria llegaba a su final, se anunció un cartel juvenil que algunos hicieron el feo y prefirieron guardarse en casa y unos más aguantaron estoicos las casi cuatro horas que se extendió la función taurómaca.

Diego Sánchez cortó una oreja al segundo de su lote, tras una faena de voluntad a un soso ejemplar que se paró pronto. Sánchez con su espíritu juvenil dejó destellos de buen toreo, aunque corta su labor fue de menos a más. Se vio entregado y con valor, le las notas de la pelea de gallos  y como hasta ese momento todo lo acontecido había sido de bostezo, la gente vio con agrado el esfuerzo del más joven de los Sánchez. Mató de entera caída, le entregaron la oreja que dividió las opiniones.

Con su primero estuvo variado en la capa, chicuelinas a manos bajas, revolera y brionesa para cosechar las palmas. De muleta pasando sustos ante la embestida descompuesta del burel, se colocó Sánchez a la corta distancia de pitones aunque el de Manolo Espinosa aquerenciado y totalmente parado pocas emociones ofreció. Entera caída y las palmas.

Joaquín Galdós cortó un apéndice a su segundo, el peruano estuvo con valía y por momentos corriendo bien la mano por derecha. Insistió ante el soso sexto de la tarde hasta que consiguió cortarle la oreja luego de la estocada entera. A su primero que tenía un poco más de movilidad prácticamente no lo quiso ver, el astado se revolvía pronto, pegaba arreones y ponía la situación complicada, pero Galdós no quiso intentar más y rápidamente cambió el ayudado por la espada mató de entera en buen sitio para que el gélido silencio lo envolviera.

Quien venía hecho un león fue Gerardo Adame, que olvidó por completo los fantasmas de la reciente cornada, estuvo en guerrero toda la tarde. El primero de su lote no dio opciones, soso, manso, sin transmisión. Adame le extrajo los pocos pases que tenía, pero muy mal con la espada. El silencio.

El quinto de Boquilla del Carmen fue un imponente señor toro, bien presentado que peleó en varas. De embestidas poderosas Adame lo metió a las verónicas y remató con revolera. Brindó al Matador zacatecano  Antonio Romero, recientemente recuperado de una grave lesión en la plaza México,  al igual que Adame. El de zacatecas ha probado la hiel de las cornadas por ello el emotivo momento de torero a torero. Fiereza y peligro tenía los pitones del astado, Adame le puso la muleta en la cara para aprovecharle, por derecha uno que otro de buen son y por naturales le robó un fuerte olé al unísono a la afición. Gerardo Adame se quedó ahí, en el sitio del peligro sin enmendar terreno para logran pases de mérito. Manoletinas al final y otra vez pésimo con los aceros. Se le fue la oreja ganada y sólo se escucharon leves palmas.

Con el de regalo quiso enmendarse, o recibió con verónicas y chicuelinas a manos bajas, después de la vara en la que cumplió del de Santa Barbara Adame quitó por tafalleras en el centro del ruedo, invitó luego a una revolera de sabor para mostrar  su deseo y hambre de triunfo. Emocionante fue el inició de muleta, pasándoselo por la espalda y luego vaciar por alto, luego doblándose con él en pos del triunfo. Hubo pases lentos y otros un tanto descompuestos. El asatado doblaba y hacía que los anhelos de Adame se esfumaran y para colmo la espada jugándole malas pasadas, escuchó un aviso y la división de opiniones.

Ricardo Frausto estuvo sin estar. A su primero quiso recibirlo de pie frente a toriles, intentó pasarlo por tafalleras pero el toro  le arrancó el punto de la taleguilla rompiéndole la parte superior. Difícil fue este capítulo para Frausto que intentó pasarlo por ambos lados pero el astado definitivamente no cooperó. Entera tendida para cosechar palmas.

Su segundo tampoco era el ideal, embestidas descompuestas, poca trasmisión, voluntad, intentos pero nada rompía el hechizo, fallas con la espada y las palmas.

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@AnaDelgado28 

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