Crónicas

En Brihuega… Roca Rey abre la puerta grande

Plaza de toros de La Muralla, 10 de junio. Más de dos tercios de plaza, se han lidiado toros de Juan Pedro Domecq y Parladé (6º). Toros mansos, descastados, dóciles en la muleta pero faltos de fuerza. No transmitieron demasiado al tendido, provocando el tedio.

Enrique Ponce: Silencio y oreja.

Cayetano: Oreja y silencio.

Andrés Roca Rey: dos orejas y oreja.

Detalles:

Se guardó un minuto de silencio al finalizar el paseíllo por el asesinato de Ignacio Echeverría, quien actualmente se encuentra en el cielo de los héroes.

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Se ha pasado de la impertinente lluvia de aquellas Tradicionales Corridas de Toros que abrían la temporada taurina a una calurosa tarde de junio. Fue un día de fiesta para el pueblo. Un importante número de aficionados, no sólo de la zona, decidieron acercarse a conocer este curioso festejo. Ya desde la hora del vermut comenzó todo. Andrés Roca Rey se presentaba en la plaza, quien abrió la puerta grande de esta por cortar tres orejas a sus astados.

Abriría plaza, para Ponce, un toro que cabecearía en el caballo, y daría muestras de mansedumbre desde el inicio de la lidia. A pesar de ello, se gana el favor del público desde el principio. Comenzó a desarrollar la faena con la mano derecha, pero rápidamente se comenzó a palpar la poca repetición del toro en las embestidas. Se lo pasó al natural contando nuevamente con el favor del respetable. En ese momento fue capaz de ligar una tanda, y de nuevo con la izquierda pudo lucirse. Remató su faena con un pinchazo hondo, para pasar a descabellar, acusando mucho el calor de la tarde. Cosechó el silencio por parte del público.

El cuarto de la tarde tuvo más presencia. Derribó al caballo de la querencia. Allí se desgastó mucho. El diestro decidió brindar al público asistente. Lo fue tanteando con clase desde las tablas, buscando así el terreno más apropiado para la lidia. Dio dos tandas por el derecho con la muleta en la cara del toro. Al natural, toreó sin perder su estética pero le faltó verdad y colocación. Pudo dar redondos, como ya es normal en su repertorio, a un animal que acudía noblemente al cite. Unas poncinas con cambio de mano enloquecieron al público briocense. Se llevó una oreja por dejar una estocada tras dos avisos.

Cayetano recibió con una larga de rodillas en las tablas a un toro inválido al que no llegaron a devolver a los corrales. Perdió las manos en incontables ocasiones. Lo colocó al caballo por tapatías. Estuvo muy torero Iván García en banderillas, colocándolas con perfecta ejecución y colocación. Estaba ya con la lengua por fuera al iniciar la faena. Dio pases por alto en las tablas para mantener al toro, pero la sosería fue más que evidente. Estuvo bien toreando en los medios por el pitón derecho. Por el izquierdo no pudo ligar dos pases seguidos, lo que condujo a una desconexión con la faena por parte del tendido.

El quinto, para Cayetano, empujó al caballo en el tercio de varas. Tras un solo puyazo, el toro sería presto en banderillas, y otorgaría un rápido tercio. El brindis fue para Joserra Lozano. Comenzó la faena con la mano derecha. El toro no ligaba, y la embestida no fue correcta, haciendo que la humillación tampoco lo fuera. Perdiendo fuelle, el animal continuó por perder las manos. Cayetano se lo pasó al natural, pero no se arrimó demasiado y estuvo fuera de cacho en gran parte de la faena. El toro se rajó y el diestro se fue a por los aceros. Media estocada.

Comenzó Roca Rey con el primero de su lote rodillas en tierra. Más tarde el astado acudiría cabeceando y con la cara alta al caballo, sin pelear. Tras el quite por chicuelinas y tafalleras, y unas banderillas algo mal puestas, comenzaría si faena por la mano derecha, por donde ligó una tanda de calidad, pero rápidamente el toro comenzaría de nuevo a llevar la cara alta. La humillación brilló por su ausencia. Por el pitón izquierdo hubo algo más de sentimiento, y el torero se aplomó, cuadrándose. El peruano no pudo apenas torear, pues el toro no permitió la ligazón, y al no repetir y carecer de ritmo, lo único posible fue ponerse delante del animal, y arrimarse, en ocasiones de forma desmesurada, encontrando el miedo del público. Se arrimó, pero no toreó. Estocada entera y caída, con derrame.

Demostró con el sexto de la tarde que el peruano tenía un variado repertorio con el capote, comenzando con chicuelinas, le siguieron gaoneras y por último, tomó el capote como si fuese una muleta para pasarse el toro con gran naturalidad. Por alto comenzó la faena, con suavidad, pero el toro se rajó. Esto hizo que el diestro bajase a las tablas a torearlo ahí, consiguiendo muletazos por espalda y pecho. Se mostró con valor pero el toro no dijo nada. Con habilidad terminó con el animal, ya que éste no se arrancó, dejando una estocada delantera y caída.

Por lo general, una tarde de figurines y Roca Rey, dirigida sobre todo para el aficionado que va a disfrutar de la Fiesta, a pesar de que el ganado no fue bravo. Faltaron toros pero también se pidió algo más a los matadores, que se mostraron indiferentes en algunas ocasiones.

Hay que reconocer la importante labor de la empresa consiguiendo que a través de los toros, se apoye en este caso al corazón de la comarca de La Alcarria, Brihuega, un pueblo que ya enamoró a Camilo José Cela en su libro Viaje a La Alcarria. Y es que los toros también es esto, una festividad que ha pertenecido a la gente de los pueblos y que ha escrito tantas páginas de la historia de España. La tauromaquia es de todos, es nuestra cultura, es nuestro legado, y para conservarlo, debemos apoyarlos siempre y tomando iniciativas como ha hecho Brihuega desde hace tantos años.

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@pablobielsa5 

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